Viviendo en los barrios bajos de alguna ciudad mexicana, al lado de su hermano ¨Ron¨ y de sus padres, los señores Bóveda. Bob al convivir con toda clase de malandros, cholos, y demás de criminales peligrosos, aprendió a defenderse como todo un León (groaarrr) ante cualquier situación.
Cada vez que íba a la escuela, el soba-sobas le quitaba el lonche de huevo que le preparaba la señora Bóveda, esto le creó una desnutrición al pequeño Bob (pooobree beeebeeeee), la cual se vió reflejada en su rostro, dejandole una marca que jamás se le quitaría. Cansado de esto, el pequeño Bob, se decidió a entrenarse para poder defenderse, asi que creó un mini-gimnasio con las latas de frijoles y botes de aceite que el gobierno le regalaba a su familia por medio de despenzas (y con unas tijeras que se robó del salón de clases), creó al soba-sobas a su imágen y semejanza para así poder recordar el coraje de no poderse comer su torta de huevo, asi que al mero estilo de Rocky, a las 3 semanas todo estaba preparado para la venganza esperada.
Aquella mañana hacia mucho calor, el sudor escurria por la frente del pequeño Bob, a lo lejos la silueta de el, el soba-sobas, poco a poco conforme se acercaba, se notaba la sonrisa sinica de él, el enemigo, el pequeño Bob con más miedo que valor, comenzó una carrera y llegando a su objetivo le propino un tremendo golpe al hígado dejándolo mordiendo el azfalto, y así librandose de una gran molestia, pero más que nada, ya podría comerse su tan deseada torta de huevo. Pero mas importante aún el pequeño Bob entendio que si se lo proponia podría llegar muuuy lejos.
Cada vez que íba a la escuela, el soba-sobas le quitaba el lonche de huevo que le preparaba la señora Bóveda, esto le creó una desnutrición al pequeño Bob (pooobree beeebeeeee), la cual se vió reflejada en su rostro, dejandole una marca que jamás se le quitaría. Cansado de esto, el pequeño Bob, se decidió a entrenarse para poder defenderse, asi que creó un mini-gimnasio con las latas de frijoles y botes de aceite que el gobierno le regalaba a su familia por medio de despenzas (y con unas tijeras que se robó del salón de clases), creó al soba-sobas a su imágen y semejanza para así poder recordar el coraje de no poderse comer su torta de huevo, asi que al mero estilo de Rocky, a las 3 semanas todo estaba preparado para la venganza esperada.
Aquella mañana hacia mucho calor, el sudor escurria por la frente del pequeño Bob, a lo lejos la silueta de el, el soba-sobas, poco a poco conforme se acercaba, se notaba la sonrisa sinica de él, el enemigo, el pequeño Bob con más miedo que valor, comenzó una carrera y llegando a su objetivo le propino un tremendo golpe al hígado dejándolo mordiendo el azfalto, y así librandose de una gran molestia, pero más que nada, ya podría comerse su tan deseada torta de huevo. Pero mas importante aún el pequeño Bob entendio que si se lo proponia podría llegar muuuy lejos.
Continuara....

